Instituto Evangélico Minas de Oro (14) \ Un día en el Internado \
  Un día en el Internado
 


Como solían ser los días tras las paredes del internado, muy amenos y bulliciosos...

Como una costumbre, todas la mañanas y como primer acto, verse en el pedazo de espejo pegado con pegamento amarillo en los costados de un armario, porque si no se lo llevaban los del otro cuarto, cerciorarse si no tenia pintada la cara con betún, broma muy practicada por el Condorito aprovechando del sueño de sus compañeros.
Como a eso de las cinco y media de la mañana Don Joelito religiosamente encendía los altavoces dejándose oír los tradicionales himnos que sonaban a música marcial (Cuan grande es el… cuan grande es el...) después de unas tonadas sonaba la famosa campana, era hora de levantarse y disfrutar el frío y niebla de la mañanas, darse un baño pacu como solían decir (solo Mojarse) porque si se tardaba se llenaban las duchas, había que hacer cola y forzado a salir de esta; era propenso a no ir al comedor. Después de un rato, como a las 6:15 sonaba el famoso tubo y como los perros de Simón Freud, como nos explicaba Doña Yana en la clase de Psicología, estábamos dispuestos a ir a desayunar y al entrar al comedor apreciábamos a las Bequistas que con cara de haber vendido al crédito obligadas a servir la viandas tipo buffet, tomábamos en orden de llegada los famosos azafates metálicos tipo prisión de cinco depósitos donde era común nos servían un suculento desayuno consistente en tasa de supuesto café, un panqueque, sin olvidar una agua azucarada rojiza para agregarle a estos, frijoles parados recién cosidos, huevo, queso rayado pata juca como le llamábamos por su fuerte olor, tres tortillas y un poco de una imitación a mantequilla, variando el menú con una semita atoradora.

Después de apreciar las loras regresábamos al internado a realizar las funciones de aseo de la habitación y arreglar la cama, porque como buen policía don Joelito la pasaba supervisando y la venir de clase castigaba la desobediencia (el castigo consistía en copiar cinco veces repetidas el reglamento del instituto) todavía lo recuerdo.

A las siete de la mañana estábamos listos y partíamos a clases con el inconfundible uniforme pantalón azul marino, camisa blanca y camiseta por dentro, si no el consejero del colegio nos regresaba a que nos pusiéramos tal prenda, empezaba la primera clase del día, era común en la primera hora religión, Don Sapin con sus narraciones y ponencias de la batalla de armagedón que nunca termino de explicar y creo todavía tener pesadillas sobre tal relato.

Las horas pasaban aceleradas y esperábamos el ansiado recreo de media mañana para poder echar un vistazo de cerca a la Lora de los sueños e intercambio de cartitas, a la vez darse un festín como si fuera el ultimo, de los tacos de doña Chila, las baleadas o catrachas de la Negra Canaca, después de una provechosa mañana regresamos a las once cuarenta y cinco al internado donde como leones rugientes esperábamos el clamoroso ruido del tubo del comedor; era muy común que tuviéramos un alentador plato de espaguetis, mas arroz y fresco de "culey", un banano o mango, talvez una naranja de postre o la fruta de temporada; saciados nuestros instintos gastronómicos regresábamos al internado donde si no había mucha bulla, lo cual no era común hacer una bonita siesta vespertina y otros a seguir con la interminable potra del medio día.

Al llegar las dos de la tarde regresábamos a clases vespertinas por supuesto y nos esperaba Doña Yana con su clase de Inglés donde comúnmente consistía en traducir, memorizar y exponer en la siguiente clase un articulo de las selecciones Reader´s Digest, que martirio, mas nunca supo que como buenos estudiantes adquiríamos dicha revista en ambos idiomas y “hacíamos excelentes traducciones”.

Como para culminar la tarde, las siguientes horas eran con la Gordis de Velsa, en biología nos daba una lección de educación sexual que nos dejaba anonadados, o era Carlangas en la clase de Física elemental en donde todavía ando perdido con el gato mecánico y la velocidad. Así transcurría la fresca tarde ya que todavía hacía buen clima, porque no estaba desforestado; siempre ansiosos de la hora de salida porque a eso de las cuatro estaba el Profesor Bocho en la plaza la Trinidad con un viejo balón Tango en sus manos, luciendo una vieja y desgasta camiseta de España 82; así estábamos dispuestos a dar todo en la cancha y a sudar la camiseta hasta que toquen la campana para ir a cenar, otros dedicaban este espacio de tiempo ya fuera a las clases de banda con Don Wyatt, de piano con la Seño o mecanografía con Doña Esperanza, si no la oportunidad en algunas de estas actividades ver y tomar la mano de su Lora favorita.

Después de tomar la tradicional cena había un momento de receso dedicado a charlar o reflexionar sobre la inmortalidad del sapo, luego unos minutos antes de la siete, sonaba nuevamente la campana, era hora de estudio y de manera forzosa nos reunían en un salón dedicado a tal actividad, empezamos con un corto devocional, luego cada quien debía hacer sus tareas y creo que era el único momento que se escuchaba un largo silencio por que así se exigía.

Pasadas las ocho de la noche se disponía de más tiempo libre para cualquier actividad, el Chavo Morolica volvía a abrir la trucha para el postre nocturno, chucherias y refresco, pasadas las nueve de la noche volvía a sonar la campana como previo para que cada quien buscara el confort de su cuarto, a ubicarse en su respectiva tarima; como a las diez de la noche todos debían estar acostados y en silencio, apagaban la luz de los cuartos.

Así pasaron los días en el internado donde vivimos muchas experiencias, enseñanzas, alegrías, tristezas, desilusiones y muchas añoranzas todavía.

RB

Comenta sobre el internado...
   
  • Comentarios
  • Deja Tu opinión

 

No hay comentarios todavia.
Se el primero en dejar tu opinión!.

Continua visitando MinasdeOro.info

Ver los ultimos comentarios

Calificación Favor califica del 1 a 5 estrellas.Favor selecciona una calificación.
Nombre Tu nombre es requerido.
eMail Tu correo electronico es requerido.Formato Invalido.
Comentario Tu comentario es requerido.
Captcha image
Ingrese el codigo de la izquierda
Fotos de Honduras
  Text Link Ads script error: local_94451.xml does not exist. Please create a blank file named local_94451.xml.